20 Consejos sobre la protección solar para mantener una piel cuidada, bronceada y estar Más Qué Guapa

Cómo proteger nuestra piel del sol de forma sana y segura

El pasado jueves tuve el placer de compartir un directo a través de Instagram con Virginia Barrau, farmacéutica
especialista en dermocosmética y cuyos consejos sobre el cuidado de la piel sigo fielmente porque me transmite fiabilidad absoluta, y eso no es fácil de encontrar. Habéis visto en otros artículos que soy una enamorada de sus productos y de los consejos que siempre nos da bajo su máxima fundamental “hay que darse pocas cosas pero bien dadas y todos los días”, que comparto plenamente, por eso y después de nuestro directo juntas, hoy os transmito algunos de los temas que comentamos, mitos que desvirtuamos y nuevos avances que debéis conocer para seguir estando, como siempre ¡Más que guapas!

  1. Hay que utilizar crema de protección solar a diario. Porque el sol, junto con el tabaco, son los mayores factores de envejecimiento de la piel, con independencia de la edad de cada persona. Además la piel tiene memoria, así que si no cuidamos nuestra piel del sol en algún momento de nuestra vida, puede que a largo plazo aparezca una lesión por tal motivo. Por ello, aunque sea invierno y pensemos que el sol no va a dañar nuestra piel tanto como en verano, hay que ir siempre por la calle bien protegidos.
  2. Hay que elegir la crema de protección solar adecuada dependiendo de nuestro tipo de piel y nuestras necesidades. Porque no es lo mismo una piel joven que una madura, ni una piel seca que una grasa o mixta, a la hora de elegir la crema de protección solar debemos elegir la adecuada a nuestro tipo de piel. Tampoco es lo mismo una crema para ir a la playa que para hacer deporte o caminar por la calle.
  3. Al hilo de lo anterior, déjate asesorar por tu farmacéutico sobre qué crema de protección solar es la más acertada para tu tipo de piel en cada momento.
  4. Hay que proteger nuestra piel de la luz azul, la que irradia de los dispositivos electrónicos, móviles, tabletas u ordenadores. Ya hay varios estudios que evidencian un daño a nuestra piel por el uso continuado de estos aparatos electrónicos, por tanto con mayor razón debemos proteger nuestra piel todo el año y durante todo el día de las luces externas.
  5. Cuando vayamos a adquirir una crema de protección solar, buscar la que tiene filtro frente a los rayos UVA pero también UVB, que es el que protege la piel de los rayos solares desde la capa más profunda de la epidermis. Si la crema no lleva este filtro no nos protegerá del daño que a largo plazo produce el sol en nuestra piel.
  6. Hay que reaplicar la crema de protección solar con frecuencia; una sola aplicación no es suficiente para proteger nuestra piel todo el día. En la playa es recomendable hacerlo cada dos horas y fundamentalmente después del baño o tras secarnos o frotar nuestra piel con la toalla.
  7. Hay que cambiar de crema de protección solar cada año porque los filtros se oxidan y no se mantienen de un año para otro.
  8. Las cremas solares resistentes al agua no resultan más protectoras que las que no lo son. La ventaja es que cuando nos mojamos seguimos protegidos, pero  a la hora de  valorar la protección sobre la piel hay que buscar el tipo de filtro solar que contiene, con independencia de si son o no resistentes al agua.
  9. Las cremas protectoras específicas para niños no protegen de igual manera a las personas adultas. Por ello, no debemos utilizar la crema solar de nuestros hijos para protegernos del sol; cada piel debe buscar el producto adecuado a sus características, y las pieles a partir de los doce años de edad nada tienen que ver con la de un bebé.
  10. Si vas a hacer deporte al aire libre, ya sea correr, jugar al fútbol o al baloncesto, utiliza una crema de protección solar específica para deportistas, que además de resistir las sudor, evitan el picor de ojos.
  11. El factor de protección de los maquillajes, cosméticos o cremas de tratamiento facial no sustituyen a la crema de protección solar, aunque se indique en el envase que llevan factor de protección. Por eso, y aunque te apliques estos productos, no olvides poner antes del maquillaje y tras tu crema de tratamiento habitual tu crema de protección solar habitual.
  12. Las cremas de protección solar alta tipo 50+ no tienen por qué ser untuosas o difíciles de extender. Es una creencia muy antigua, y ahora en el mercado hay texturas y formulaciones muy ligeras y agradables, ya sea en crema, fluido, gel o spray, que se funden con la piel de forma instantánea.
  13. Los sprays de protección solar son muy eficaces para las situaciones de reaplicación cuando es difícil volver a ponerse la crema, pero como primer paso es mejor utilizar siempre una crema más cubriente.
  14. Las cabinas de rayos UVA no preparan la piel para después poder tomar el sol de forma más segura. Es una leyenda urbana falsa y muy peligrosa, ya que hay estudios que evidencian que producen cáncer de piel de igual forma que el sol natural y son muy dañinas para el cuidado de la epidermis.
  15. Si quieres tener un buen tono de piel, utiliza un buen producto autobronceador, también disponibles en las farmacias. En espuma, bruma o crema, son perfectas para conseguir un bronceado seguro y en poco tiempo.
  16. La fotoprotección oral es una opción perfecta para proteger la piel del sol, junto con la crema solar. En pastillas y para niños y adultos, son el mejor complemento para tener una piel cuidada y extremadamente protegida de los rayos del sol. No da efectos secundarios ni son incompatibles con la ingesta de otros tratamientos médicos. No obstante, consulta con tu farmacéutico sobre cuál es la mejor opción para tu caso.
  17. Es recomendable aplicar un aftersun o crema para después del sol cuando hemos estado expuestos a la radiación solar. Estas cremas calman, regeneran y reparan la piel, y son más adecuadas que cualquier crema hidratante que tengamos en casa porque están formuladas para cuidar la piel después de tomar el sol.
  18. Evita la aparición de manchas solares con cremas de protección específicas para ello. Pero recuerda que no sólo una falta de protección produce las odiadas manchitas, ya que también determinados medicamentos o tratamientos médicos pueden producirlas. Un simple ibuprofeno va a sensibilizar más nuestra piel frente a la acción del sol, por eso protégete en exceso cuando estés tomando algún tipo de medicación, porque puede ser el causante de la aparición del exceso de melanina.
  19. Tomar el sol es bueno, pero hay que hacerlo con protección. Mejora la apariencia física, fortalece el estado de ánimo, incrementa la vitamina D del organismo, esencial para tener buena salud (huesos y dientes), mejora la calidad del sueño y estimula el aumento de nuestras defensas. Por eso, es importante tomarlo, pero siempre con protección.
  20. Recuerda limpiar tu piel antes y después de utilizar protección solar, porque aunque la mayoría de las cremas de protección frente al sol sean transparentes ensucian la piel de igual forma que otros productos.

Así que aquí os dejo nuestras veinte recomendaciones para tomar el sol, beneficiarnos de sus efectos y seguir, como siempre y desde ya, Más Que Guap@s!

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Emma G.
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Redactora de Mas Que Guapa

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